Esta asignatura es la primera aproximación del
alumno al conocimiento de la Administración, bajo el marco de un conocimiento
estratégico para el desarrollo y la calidad de vida en sociedades globalizadas.
Por lo tanto es de suma importancia cubrir todos los aspectos que le brinden
una visión sistémica de la temática, núcleo central de su carrera y de su
profesión futura.
Esta disciplina social utiliza diversas tecnologías
y produce estrategias de aplicación creativas e innovadoras para el
funcionamiento de su objeto de estudio: las organizaciones. Así planteado se
pueden reconocer la diversidad de campos de estudio que permite integrar ideas,
con identidades y tipologías bien diferenciadas.
Cabe destacar que la propuesta es descriptiva, explicativa
y predictiva de las actividades que se crean y se desarrollan en las
organizaciones, sean éstas de la naturaleza que fueren: privadas, públicas
(estatales y no) y de la sociedad civil, lo que implica: hospitales, escuelas,
organismos públicos, instituciones del Estado y por supuesto empresas de
negocios
Por otro lado los grandes cambios y fluctuaciones
que se están produciendo tienen como característica central su baja previsibilidad,
y obligan a ampliar el campo de reflexión, teniendo en cuanta lo más improbable
en lugar de lo más probable.
El mundo complejo
no se resuelve con fórmulas o reglas simples. Se muestra cada vez más complejo,
con múltiples variables e interrelaciones, en un marco de incertidumbre y algunas
veces de ambigüedad. El estudiante deberá comenzar a acostumbrarse a confiar en
su razonamiento, en su deducción, en su análisis más que en su memoria.
Estos múltiples factores llevan a pretender que
ésta, su primer materia específica de la carrera de Licenciado/a en Administración
obligue al alumno a “aprender” esa complejidad , “aprender” a manejar variables
múltiples en escenarios poco probables poco previsibles, aumentando así su
capacidad para:
- Comprender
desde un punto de vista integrador los conceptos básicos de la Administración.
- Reflexionar
y analizar acerca de los valores que aporta la disciplina.
- Construir
una base sólida en el saber administrativo que le permita incorporar en las
futuras Asignaturas los conceptos específicos que de ella se deriven.
- Integrar
el razonamiento analítico, deductivo, humanista, imprescindibles para el
ejercicio del administrador, comprendiendo los múltiples factores que actúan en
cada realidad abordada.
- Comprender
la naturaleza de los procesos administrativos en el marco de la responsabilidad
social, La ética, y el cuidado del medio ambiente, como nuevas demandas a nivel
mundial, incorporando las exigencias del contexto.
El saber administrativo en general, y el relativo
al gobierno de organizaciones en particular, es un saber teórico-práctico. Teórico
por desarrollar conocimientos para obrar u operar en la realidad de las
organizaciones y práctico por su objeto de estudio.
Es por esto que
además se deben recorrer los mecanismos internos, propios de las organizaciones,
sus procesos en general y sus estructuras: formal e informal, que las
identifican y las hacen singular en su existencia.
La disciplina debe
ser comprendida desde el inicio con una mirada de análisis, comprendiendo la improcedencia de utilizar
recetas o fórmulas mágicas para el logro de los objetivos. La revisión será crítica para que el alumno
desde su primer acercamiento a la disciplina pueda vislumbrar la tarea creativa
y ad-hoc del administrador. No se describirán situaciones a modo de reglas
generales o específicas, sino que se desarrollarán todas las herramientas que
permitan al alumno, la deducción de su conocimiento, que aunque no pueda
asegurarse su perfección, debe ser el mejor en las condiciones dadas.
Es de vital
importancia además que se conozcan los avances de las ciencias que están
llevando a un nuevo paradigma en la Administración, vale decir, el acercamiento
a la psicología con todos sus derivados a la hora de la reflexión y del
análisis individual o grupal de las situaciones.
El enfoque técnico
racional es insuficiente desde este enfoque, estos criterios deben ser
enmarcados en el aspecto socio cultural de las organizaciones.
La Administración
así entendida, enseña sobre las responsabilidades hacia los miembros de las
organizaciones tanto como sobre las demandas de la comunidad donde éstas
funcionan, en términos de sus interacciones y por caso de las relaciones de
poder que indefectiblemente emergen en ellas.
Finalmente, no puede estar ausente la ética como el valor esencial que
los futuros profesionales deben desarrollar y revelar en todas sus acciones,
dando ejemplos a la sociedad en general y en particular a las organizaciones. Su
visión además de amplia e integradora debe ser éticamente desarrollada, como un
permanente debate sobre los acuerdos morales, cuidando al mismo tiempo el medio
ambiente, el ecosistema donde las organizaciones llevan adelante sus
propósitos, pensando y llevando a la práctica acciones sustentables tanto en el
plano individual como en el grupal.